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Michael Zeuske

 

Humboldteanización del mundo occidental?

La importancia del viaje de Humboldt para Europa y América Latina

 

Universität zu Köln, Alemania

 

 

7. Ensayos imaginarios

 

Ahora veremos – hipotéticamente – los ensayos de los que no disponemos. Mencionaré sólo algunos ejemplos de estos textos imaginarios.

 

 Ensayos I - II - III - IV - V

 

  1. Examen crítico sobre el colonialismo europeo y las causas de las revoluciones de independencia en la América meridional o “Examen critique sur le colonialisme européen et les causes des révolutions pour l’ independence dans l’Amérique meridionale”.

El título de este ensayo es pensable sólo a partir de 1818. Antes lo hubiera títulado tal vez “Essai politique sur le empire espagnol dans la Europe et la Amérique”. Las críticas del diario - hasta que tenga validez el criterio heurístico de la unidad de autor, lugar y contexto de una fuente – no describen “causas” de la independencia. Humboldt mismo los convierte en tales “causas” en sus textos publicados a partir de la elaboración del segundo tomo de la Relation historique.[1]

 

En cuanto a Nueva Granada, Quito y Perú perdimos las críticas más agudas a lo que hace 20-30 años se llamaba el “feudalismo colonial”[2], junto con una crítica al nuevo esclavismo capitalista bajo condiciones coloniales (Comparación del Valle del las Guadas con la “Cuba grande”). En el diario las dos críticas están juntas. Humboldt desarrolló los pasajes críticos sobre Cuba en el ensayo que le dedica al mencionado país, y en el Ensayo sobre México expone otros temas cubanos. [3]

 

En su viaje de Honda a Bogotá, pasando por el Valle de las Guadas, Humboldt anota en su diario (que dejó sin publicar), cómo el Corregidor Don José de Acosta domina el valle entero, cómo maneja la justicia, su posición de corregidor real, sus relaciones con el virrey y su corte, cómo consigue endeudar a los campesinos libres y mantenerlos dependientes gracias a la posición dominante que tenía en el comercio.[4]

 

En el mismo pasaje Humboldt, mientras escribía en el centro andino de la Nueva Granada, descubre su “gran Cuba”, criticando el latifundismo y la esclavitud masiva en Cuba. Compara la producción de azúcar en Cuba con la de las familias libres en el Valle de las Guadas, cerca de Bogotá: “Cuanto más útil para el país es la producción de azúcar en manos de sendas familias ... comparado con las grandes haciendas de negros [en Cuba – M.Z.], donde cada gota de guarapo cuesta sangre y gemidos”[5].

 

Una de las pérdidas más importantes sería, me parece a mí, la que Humboldt nunca desarrolló en un texto completo, es decir, sus críticas al colonialismo, que aparecen en la parte cartaginense y andina de su diario. El pasaje más importante de esta crítica (al lado de sus críticas publicadas en el Ensayo sobre México), se halla en un fragmento de texto, raro, desconectados de otros pasajes textuales o contextuales, llamado “Colonies” (el original está en francés). Parece que Humboldt lo escribió durante su estadía en Guayaquil en enero/febrero de 1803[6] (y los utilizó parcialmente él mismo en su Ensayo sobre México): “... D’ou vient ce manque de moralité, d’ou viennent ces soufrances, ce malaise dans lequel tout homme sensible se trouve dans les Colonies européennes? C’est que l’idée de la Colonie mème est une idée immorale, c'est l'idée d'un pays qu'on rend tributaire à un autre, d' un pays dans lequel on ne doit parvenir qu'à un certain defré de prosperité ... Tout Gouvernement Colonial est un gouvernement de méfiance”[7]

 

La interpretación de este pasaje raro no es fácil, pero creo que queda claro que Humboldt se mofaba de una posible “revolución de independencia” al estilo norteamericano o francés en las colonias hispanoamericanas: “De sette position naît une confusion d’idées et des sentiments inconcevables, une tendence révolutionnaire génerale. Mais ce désir se borne à chasser les Européens et à se faire après la guerre entre eux”.[8] Lo último es un juicio más o menos adecuado en cuanto al proceso general de las guerras de independencia y el venidero siglo XIX. El enfoque de Humboldt en este fragmento muestra su escepticismo ante un posible movimiento independentista en Hispanoamérica. En varias ocasiones ridiculiza en su diario a hombres que más tarde se hicieron independentistas, como Fernando Peñalver[9], el famoso congresista de Angostura, o Andrés Ibarra, más tarde edecán de Bolívar, con sus ideas de una “república blanca”[10] basada en la esclavitud.

 

Lo raro en este pasaje de “Colonies” es que Humboldt, el racionalista, haga primar aquí la “sensibilidad”. También resulta curioso que el que fuera alumno de Caldas, José Manuel Restrepo, el constructor más importante del mito independentista grancolombiano, tome a Humboldt como testigo cuando describe las causas de la “Revolución”[11]. Pero como en Colombia nunca se ha desarrollado un mito humboldtiano tan fuerte como en otros países latinoamericanos por no haber publicado un Ensayo sobre la Nueva Granada, Restrepo utiliza a Humboldt de manera muy sofisticada. La frase de Restrepo versa: “ ... he aquí las principales y más influyentes causas que impelían a los Granadinos y Venezolanos hacia una revolución que los hiciera independientes de la España, nación que despreciaban los criollos más que ella merecía, según ha observado un viajero célebre”. Después sigue la primera nota a pie de página que hace referencia al “mapa de Humboldt publicado en 1823”[12].

 

No disponemos de un texto humboldtiano que trate sistemáticamente las muchas veces repetida explicación infraestructural de la no-integración de la Nueva Granada (y con esto los otros territorios andinos hasta el Perú y el Alto Perú – Bolivia) en el mundo atlántico de la segunda globalización. La otra cara de esta explicación infraestructural son las críticas humboldtianas a la “Vagabundería del pueblo común” (Bogas y Cargueros), al consumo de ropa de lujo, al monopolio de los comerciantes de Cartagena, dirigidas tanto a la parte central de la Nueva Granada[13], durante el paso del Quindío[14], como al Chocó[15], en Popayán[16], y a los Llanos de Casanare[17].

 

También se perdió, aunque Humboldt utilizó este material en su Ensayo sobre México, su severa crítica a los caziques indianos y al caziquismo: “Les Caciques (le mot vient sans doute de la langue perdue de l’Isle de Haity ou S. Domingue ...) sont d’ailleurs les sangsues des Indiens. C’est une noblesse qui pèse sur les Classes inférieures. Ils achèvent de voler ce que les Curés et Corregidors ont laissé. Comme ils ont chacun un certain nombre d’Indiens à leur charge para cuidar que pagen los tributos [sic! En el original el texto está en francés, pero en este pasaje Humboldt utiliza palabras españolas – M.Z.], ils vexent et se font corrompe pour ne pas payer le tribut. Eux mêmes comme aussi tous les Indiens juges, Alcaldes, Governadores, ne payent pas de tributs.”[18]

Y sigue con una crítica a la falta de condiciones para una industrialización en el reino de Quito, para él posible:

 

“Quant à l’industrie la prov[ince] de Quito est la Suisse ou la Hollande de Amérique. Il n’y a de fainéants que les blancs. A Guano, á Ríobamba, Latacunga, Ambato, la ville d’Ibarra pas une misérable hutte d’Indien dans laquelle on ne voit un métier ou des cotons en teinture. (V[oyez] le Mémoire sur les manufactures de Quito qu M[onsieu]r D[on] Juan Larrea a fait à mes instances et sur la décadence des fabriques la copie du Mémoire de M[onsieu]r Darquier [Darquea – M.Z.] pour le viceroi Ezpeleta.) On ne recontre pas une Indienne sur le grand chemin qui ne soit occupée ou à nettoyer (desmotar) ou à filer du coton. Et combien cette industrie augmenterait si ceux qui travaillant (les Indians) étaient stimulés par la jouissance du fruit de leurs travaux. Mais hélas! Ils sont des esclaves, sans liberté, sans propriété et sans instruments”[19]. Todo esto culmina en el famoso pasaje crítico de Humboldt titulado: “Repartimiento. Indiens”, escrito después de su visita a las minas de Hualgayoc en Perú, septiembre de 1802 (Humboldt, Tagebuch VIIbb y c, folios 82V-83V[20]).  La profundización histórica más importante de estas críticas se halla en las partes del diario (lo que Humboldt publicó tanto en el Ensayo sobre México como en la Relation historique) que tratan de la rebelión de Tupac Amaru. [21]

 

En general, las observaciones político-sociales y político-estructurales de Humboldt son muy refinadas. Pero, a mi modo de entenderlo, son críticas externas y en muchas ocasiones desde una perspectiva de “progreso” europeo. Es decir, son críticas intraculturales, la “civilización” europea encarnada en un sabio, mira por la ventana de su cultura. ¡Por lo menos! La base de estas observaciones transdisciplinarias, eso sí, en este caso no transculturales, el pedestal cultural de Humboldt en estas comparaciones críticas, es la alta cultura científica europea. Esto se conceptualiza hoy en día como universalización de la mirada europea por parte del cosmopolitismo europeo.[22] Lo que el Humboldt cosmopolita no ve o no quiere ver, es por ejemplo la función de estas formas de dominación para la consistencia y la cohesión social en una entidad política imperial con culturas totalmente diferentes y para la subsistencia de grandes grupos humanos. En cierto sentido Humboldt comprendió esta cuestión de la subsistencia. Hay muchas menciones a las tierras libres en América, a las fronteras abiertas entre los espacios controlados por los poderes coloniales y a las selvas, montes y llanos con poco control o a lo sencillo que resulta sobrevivir (en comparación con Europa) gracias al clima y plantas como el plátano, y a la “falta de brazos” (es decir, la falta de fuerza de trabajo en los obrajes o la agricultura de mercado).

 

Ensayos I - II - III - IV - V

 

  1. Ensayo político sobre la esclavitud en el gran Caribe o “Essai politique sur le esclavage dans la grande Caraïbe”

Lo que Humboldt nunca quiso aceptar, a pesar de los muchos argumentos que escuchó por parte de los propietarios, fue la esclavitud. Por eso en sus diarios hay una argumentación casi en forma de rizoma referente a la esclavitud. Hay un texto que se llama “Sklaven” (esclavos), escrito ya muy al comienzo del viaje, en Cumaná en 1800 (Staatsbibliothek zu Berlin, Humboldt, Tagebuch III, f. 60V-61V; que contiene la crítica a Andrés Ibarra[23]). En este mismo texto, Humboldt hace referencia a otros fragmentos de texto en su propio diario sobre cuestiones de  esclavitud: otros dos con títulos “Sklaven”, escrito en uno de los centros de la esclavitud de Caracas, el valle del Tuy, en febrero de 1800 (Humboldt, Tagebuch III, f. 17R[24]) y otro, escrito en Cumaná, a finales de 1800 (Humboldt, Tagebuch III, f. 58V[25]). Al lado de estas referencias que el propio Humboldt hace de su diario hay más pasajes con el mismo título: “Sklaven”, otra vez en Cumaná (la segunda estancia en la ciudad donde su amigo Vicente de Emparan era gobernador), uno de los centros de la esclavitud caribeña a finales de 1800 (Humboldt, Tagebuch I, f. 58V[26]); otra vez “Sklaven”, escrito a bordo del buque que lo lleva a Cuba en diciembre de 1800 (Humboldt, Tagebuch V, f. 30V) y el pasaje sin título dentro de la descripción del Valle de las Guadas (Humboldt, Tagebuch VIIa y b, f. 33r-34V), cuando Humboldt descubrió su “gran Cuba”, fuera de Cuba.[27] Humboldt menciona el tema de la esclavitud en casi todas las partes de América que pisó (pero muy poco en la propia Cuba). Todos estos pasajes culminan en el diario con el texto titulado “Esclavage” (Humboldt, Tagebuch VIII, f. 28R-29V[28]), escrito en la travesía de Guayaquil a Acapulco. Hay otro fragmento de texto del diario, hallado por Ulrike Leitner recientemente en Cracovia (Polonia), que también se llama “Sklaven (Esclavos)”[29], que parece ser el esquema o un croquís del capítulo contra la esclavitud publicado en la Relation historique primero y después en el Ensayo sobre Cuba. Como historiador de la esclavitud quiero subrayar, que los análisis pormenorizados de los diferentes aspectos de la esclavitud por parte de Humboldt quedan por descubrir. Además creo que Humboldt entre 1800 y 1818 tenía la ilusión que la esclavitud sería proscripta (y exterminado en realidad) por el esfuerzo común de las naciones y por nuevas formas económicas.

 

Todos las textualizaciones humboldtianas de la esclavitud forman, por lo tanto, el trasfondo y la estructura de la prédica humboldtiana contra la esclavitud en el Ensayo político sobre Cuba[30]. En este ensayo mismo, Humboldt trata la esclavitud no sólo en el capítulo con el título “De la esclavitud”, sino también bajo las rúbricas “Población”[31] y “Agricultura”. El rizoma se mantiene dentro de la misma obra. Pero al final del Ensayo sobre Cuba, el rizoma crece, levanta la cabeza y se convierte en retórica. Aunque Humboldt es enemigo de la esclavitud, en ninguna parte de sus textos se les reconoce a los esclavos como “agentes de su propia libertad”[32]. La prédica de Humboldt es una prédica antiesclavista liberal. Por lo menos oficialmente Humboldt dirige su prédica a los propietarios de esclavos y al Estado como agentes de la emancipación. Estos pasajes sobre la esclavitud forman el transfondo ideológico del planteamiento humboldtiano titulado “Confederación Africana de Estados libres de las Antillas” [33] (lo que en la primera edición en castellano, la de 1827, no por azar, está traducido como “confederación americana de los estados libres de las Antillas”[34]).

 

Humboldt llama a „Haiti ... (el) imperio de los etiopes“[35]. Esta idea de la “Confederación Africana” no sólo incluye a Cuba y Saint-Domingue/Haití. Vale también para el “Estado libre [de negros libres] en los montes de Essequibo” (Humboldt se refiere al “Palenke [sic] en el Surinam montañoso”). Es decir, Humboldt construye culturalmente un “Caribe negro”[36]. Aquí se puede reconocer que Humboldt sí pensó en los esclavos (o, en este caso exesclavos) como agentes. Pero, como buen prusiano lo hace dentro del concepto de Estado.

 

Todo esto me llevó a pensar que Humboldt, después de 1826, hubiera podido llegar a escribir un “Ensayo sobre la esclavitud mundial”; lo que, cincuenta años más tarde[37], haría en América el cubano José Antonio Saco.

 

Ensayos I - II - III - IV - V

 

  1. Examen crítico de las ciencias en América o “Examen critique sur les sciences en Amérique”

No disponemos de la descripción del centro científico-cultural del mundo andino[38] por mano del propio Humboldt: el de Bogotá-Quito (con Mutis, Caldas, Montufar[39]). En los textos del diario sobre Bogotá  Humboldt expresa su admiración por Mutis. Tampoco disponemos de las relaciones de Humboldt con José Ignacio de Pombo (que Humboldt en el mismo pasaje relaciona con el centro científico neogranadino y Mutis), el “Arango” neogranadino no-esclavista de Cartagena, aunque de nacimiento payanés (claro). Sobre Pombo Humboldt anota durante su estadía en Cartagena en 1801: “D[o]n Ignacio Pombo, comerciante de Popayán, un segundo ejemplo de genio [hombre genial] americano. Estuvo por corto tiempo en Cádiz, habla todos los idiomas, sabe todas las literaturas europeas y – un mérito grande, en América único – el mismo educa sus hijos muy lindos”[40].

 

En Cartagena Humboldt se interesó, además, por la construcción de las fortalezas y por uno de los puertos más importantes del mundo americano. Humboldt se interesó también mucho por las expediciones científicas de la corona. Humboldt anota: “Lo más importante fue para mi en Cartagena la expedición de Fidalgo ... [y sobre los resultados de esta expedición cartográfica] ninguna nación europea posee de una obra parecida”[41].

 

Lo que falta dentro de lo que falta, es el primer encuentro de Humboldt con Caldas[42], el joven científico autodidacta. En el momento del encuentro, Humboldt no escribió nada sobre esto, aunque Caldas ya le había sido mencionado en Cartagena[43]. Tampoco conocemos las cartas a Caldas que Humboldt, al parecer, dejó al práctico de Guayaquil antes de partir el 20 de febrero de 1803[44]. En esta obra imaginaria, entonces, también tendrían que aparacer las relaciones de Humboldt con las ciencias “peruanas” en los tiempos tardíos del virreinato. Sobre todo las relaciones de Humboldt con José Hipólito Unanue[45].

 

En cuanto a la región de los Andes y el interés científico de Humboldt casi se puede decir que nos faltan tres niveles de la ciencia humboldtiana, tres caminos humboldtianos, reunidos en un ensayo. Se trata de la parte del viaje de Humboldt y Bonpland que lleva del paso del Quindío en la Nueva Granada hasta Cajamarca/Trujillo en el Perú. El centro de este camino es (y lo fue para Humboldt), la ciudad de Quito en el Ecuador: “Se quedaron cerca de un año en el Reino de Quito, donde la altura de sus picos nevados, la actividad de sus volcanes, sus terribles terremotos (aquél del 7 de febrero de 1797 había matado a 42.000 habitantes en cuestión de segundos), su vegetación y las costumbres de sus habitantes convierten la región en la más interesante del Universo”[46].

 

El primer camino es el camino de los Andes centrales, el camino de montañas y volcanes que, para Humboldt, constituían casi deidades de la naturaleza. El segundo es el camino de las quinas. Es decir un camino dictado por el interés de Humboldt por los recursos naturales y la economía, a lo que se podría añadir el interés de los viajeros por la producción textil del reino de Quito y sus consecuencias sociales y políticas. El camino textual de las quinas reune a Mutis con “el bosque (Páramo) de Saraguro a Loja”. Humboldt escribe en su primer relato, recordando el reciente viaje: “El deseo de comparar las quinas (Chinchona) descubiertas por Mutis en Santa Fé, y las de Popayán, la Cuspa y el Cuspare de Nueva Andalucía y del río Caroní [explotado por los monjes capuchinos catalanes[47] - M.Z.] (llamada equivocadamente Cortex Angosturae)[48] con la Chinchona de Loja y del Perú, hizo que prefirieran no seguir la ruta abierta de Cuenca a Lima, sino pasar con inmensas dificultades por el transporte de sus instrumentos y colecciones, por el bosque (Páramo) de Saraguar a Loja, y desde allí a Jaen de Bracamoros”[49].

 

El tercer camino es el camino del Inca (como lo llama David Yudilevich): “vieron las ruinas de la impresionante calzada del Inca (una calzada con fuentes y albergues, comparable con las más bellas de Francia y que va por la dorsal de los Andes desde Cusco a Azuay)”[50]. Este último camino le dió una dimensión histórica a los intereses de Humboldt (y fueron interesantes escritos ante los ojos de los eruditos europeos); es también el único camino sobre el cual tenemos unas representaciones visuales continuas. Hay que pensar siempre este interés histórico de Humboldt, como se reconocerá fácilmente en este pasaje, con sus intereses sumamente modernos en cuanto a las infraestructuras y su juicio sobre Quito como la Suiza u Holanda de América.

 

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  1. Ensayo político sobre el reino del Perú o “Essai politique sur le rouyaume du Pérou”.

Faltan ensayos clásicos de Humboldt sobre el vireinato del Perú, sobre el vireinato de la Nueva Granada y sobre la Audiencia de Quito. Tomamos el ensayo imaginario sobre el Perú como ejemplo: Lo que nos falta sobre Lima y el Perú desde que Humboldt, el 2 de agosto de 1802 cerca de Ayabaca, tocara tierras de la que fuera Audiencia de Lima, tan habilmente descrita por Teodoro Hampe Martínez[51]. Sobre Lima, como es el caso de muchas de las capitales visitadas por Humboldt, no hay nada que haga referencia directa en el diario. La carta sumamente desfavorable sobre Lima a Ignacio Checa y su lema crítico: “En Lima mismo no he aprendido nada del Perú“, son bien conocidos[52]. Estos juicios expuestos en la carta privada difieren mucho del juicio equilibrado que hace en su primer relato de viaje en 1804.

 

Para mí queda claro que los profundos cambios por los que el Perú había pasado con las reformas borbónicas sobre el trasfondo de nuevas investigaciones de la dinámica real de nuevos actores económicos hubiera merecido un estudio profundo por parte de Humboldt[53]. ¿No le gustaría que esta dinámica se basara parcialmente en un renovado comercio de esclavos a gran escala? El asunto queda abierto al debate, como advierte Hampe-Martínez. Teodoro Hampe Martínez se está dedicando, además, actualmente al comentario y publicación de todo lo escrito por Humboldt sobre el Perú.

Habría que mencionar las notas que Humboldt pudo hacer sobre la historia del Perú con las actas de la Audiencia de Lima durante su estadía en dicha ciudad (del 23 de octubre hasta el 24 de diciembre de 1802): el pasaje de texto que él mismo llamó “Pérou” y que a su entender explicaba el “charactère National” del Perú pero que nunca llegaría a publicar[54].

 

Parece que Humboldt en Guayaquil (estadía del 4 de enero hasta el 17 de febrero de 1803) se pudo dar cuenta de la reintroducción de la esclavitud en el imperio francés por orden del primer cónsul Napoleón[55]. Durante el viaje de Guayaquil a Acapulco Humboldt escribió mucho, como por ejemplo otro de sus fragmentos raros, esta vez bajo el título ya mencionado de “Esclavage” (Humboldt tampoco lo publicó)[56] o de “Materiales en cuanto a la historia de la conspiración del Perú”[57].

  

Ensayos I - II - III - IV - V

 

  1. Ensayo sobre el gran Océano o “Vues maritimes des royaumes de Pérou, Quito, de la Nouvelle-Grenade et de la Nouvelle-Espagne“.

Creo que la pérdida más grande es la gran historia natural del costado americano del Océano Pacífico que Humboldt nunca llegó a terminar. Esto sí hubiera sido un ensayo muy útil, no organizado estructuralmente por territorios terrestres o formas de narración tradicionales (como el “reino”[58] o la “isla”[59] o la “relación”[60]).

 

Cuando Humboldt viajaba de Lima a Guayaquil entre el 24 de diciembre de 1802 y el 4 de enero de 1803, empezó a escribir un texto que hubiera debido llamarse: “Voyage de Lima à Guayaquil par l’Océan pacifique”[61]. Tras la interrupción a causa de la estadía en Guayaquil (del 4 de enero hasta el 14 de febrero de 1803; y una excursión por el río Guayas para observar la erupción del volcán Cotopaxi, del 31 de enero hasta el 6 de febrero de 1803) sigue con una descripción sumamente empírica del Pácifico[62]. En este pasaje se halla una frase sobre la naturaleza, como sólo Humboldt podía escribirla, sobre “la tormenta más bella“: “Le Papagayo ne dura que 48 h[eures]. C’est la plus belle tempête que l’on puisse s’imaginer”[63]. Además se hallan el mar, las olas, las estrellas y sus constelaciones, los recursos, los peces y las corrientes, como la famosa “corriente Humboldt“, que sólo más tarde se bautificó con su nombre (contra su voluntad). También esta parte de su diario jugó y juega un papel importante en las investigaciones sobre “El Niño”[64].

 

Con este último posible ensayo se hubiera cerrado en cierto sentido el movimiento de interés global del genio universal de Humboldt. Se hallaba en el mismo océano como años antes su gran amigo Georg Forster.

 

Hoy en día ya existen varios trabajos sobre el Atlántico como centro de las primeras globalizaciones europeas; sobre los Océanos Indico y Pacífico también existen algunos[65]. Pero falta el “Essai politique sur l’Océan pacifique” de Humboldt, un ensayo que reune las “Vues” desde su “Grand Océan“, narrando la historia natural, estructural y político-cultural de la fachada del Pacífico del Perú, de Quito, de la Nueva Granada y de América Central. Humboldt, en el Kosmos, confesó que él siempre ha sentido “un amor singular por  la mar”[66]. Ya en su primera relación del viaje recordaba con bellas palabras el primer momento de encuentro con el Pacífico: “Desde Cajamarca bajaron a Trujillo, en cuyos alrededores se encuentran las ruinas de la inmensa ciudad peruana Mansiche. En esta vertiente occidental de los Andes donde nuestros tres viajeros disfrutaron por primera vez de la vista del océano Pacífico”[67]. Todavía en la tercera edición de su libro más popular, “Ansichten der Natur”, Humboldt en 1849, con ochenta años, evocó en un nuevo capítulo este momento mágico[68]. Siempre estuvo convencido de que el mar hubiera hecho posibles las globalizaciones del mundo desde el siglo XV[69].

 

Pero una investigación sistemática en estos tiempos sobrepasaba hasta los recursos del relativamente bien situado Humboldt; una investigación sistemática del Pácifico no hubiera sido posible sin el apoyo estatal de Gran Bretaña, España, Rusia o Francia.



[1] Zeuske, “Humboldt y el problema de la transformación en Venezuela y Cuba …”, pp. 83-129.

 

[2] Humboldt utilizó este lenguaje, por lo menos parcialmente, véase su carta de Cumaná, 15 de octubre, a Ludwig Bollmann: „La abolición del sistema feudal, el derecho sagrado a la igualdad, hará a los hombres más dichosos y mejores“ (hablando de Francia en 1798), en: Humboldt, Briefe aus Amerika ..., pp. 61-64, aquí p. 63.

 

[3] Véanse las observaciones tempranas de Neptalí Zúñiga en cuanto a las críticas socioeconómicas de Humboldt en el diario y en sus textos publicados, en: Zúñiga, Humboldt y la Geografía de las plantas ..., introducción, p. XXXII.

 

[4] Humboldt, Reise auf dem Río Magdalena ..., Vol. I, pp. 86s.; Humboldt, Vorabend ..., p. 283.

 

[5] Ibíd.

 

[6] Zúñiga, Diario del viaje de Humboldt por la provincia de Guayaquil, Guayaquil: Impr. de la Universidad de Guayaquil, 1983.

 

[7] Humboldt, Vorabend ..., pp. 63-67; no incluido en Humboldt, Reise ..., I o II (véase II, p. 21); véase también: Holl, Frank, “El científico independiente y su critica al colonialismo”, en: Debate y perspectivas ..., pp. 101-123.

 

[8] Zeuske, „Humboldt en América y la independencia : ¿Cual es la pólemica ?“, en : http://www.tavera.com/tavera/revista/aportaciones/Zeuskepol.htm (alemán)

http://www.tavera.com/tavera/revista/aportaciones/Zeuskesp.htm (español).

 

[9] Humboldt, Vorabend ..., pp. 254-255 (Doc. No. 170).

 

[10] Ibíd., pp. 244-247, aquí p. 245.

 

[11] Restrepo, José Manuel, Historia de la Revolución de la República de Colombia, Paris 1827 (Edición: Bedout, Medellin 1969, 6 Vols., I, pp. 44-45).

 

[12] Restrepo, Historia ..., I, pp. 45 y 394s.; véase también la nota a pie de página no. 6, p. 400; y sobre Restrepo y su construcción de la historia: Múnera, Alfonso: El fracaso de la nación. Región, clase y raza en el Caribe colombiano (1717-1810). Santa Fe de Bogotá: Banco de la República/El Áncora Editores 1998. 

 

[13] Humboldt. „Estadía en Ibagué (22 de septiembre – 29 de septiembre de 1801)“, en: Humboldt, Reise ..., I, pp. 128-130, aquí p. 128.

 

[14] Humboldt, „Viaje por el paso de Quindío (5 de octubre de 1801)“, en: Humboldt, Reise ...I, pp. 131-137.

 

[15] Humboldt, Vorabend ..., pp. 98-100 (caresía de carne en Bogotá y falta de harinas en los llanos).

 

[16] Humboldt, „Viaje de Buga a Popayán, estadía en Popayán, excursión al volcán Puracé (26 al 277 de octubre de 1801; 9 al 27 de noviembre de 1801; 16 al 19 de noviembre de 1801)“, en: Humboldt, Reise ..., I. 137-149, aquí p. 139.

 

[17] Humboldt, Vorabend ..., p. 71 (caresía de víveres en las regiones de minería).

 

[18] Humboldt, „Súbida al Chimborazo (23 de junio de 1802)“, en: Humboldt, Reise ..., pp. 215-225, aqui p. 216.

 

[19] Ibíd., pp. 215-225, aquí p. 217; Büschges, Christian (introducción y transcripción), “Las manufacturas de la provincia de Quito, circa 1800“, en: Procesos. Revista Ecuatoriana de Historia, No. 9, II semestre, Quito (1996), pp. 139-143; Idem, “La nobleza de Quito a finales del período colonial (1765-1810): bases jurídicas y mentalidad social“, en: Procesos, No. 10, I semestre, Quito (1997), pp. 43-61.

 

[20] Humboldt, Vorabend ..., pp. 205-211 (Doc. No. 138).

 

[21] Ibíd., pp. 316-320 (Doc. No. 239).

 

[22] Ette, Weltbewußtsein …, p. 75.

 

[23] Humboldt, Vorabend ..., pp. 254-255 (Doc. No. 170).

 

[24] Ibíd., p. 254 (Doc. No. 169)

 

[25] Ibíd., pp. 257-258 (Doc. No. 173).

 

[26] Ibíd., pp. 256-257 (Doc. No. 172).

 

[27] Humboldt, Reise ..., I, pp. 86s.(dentro de “Viaje de Honda a Bogotá” 23 de junio de 1801 hasta 8 de julio de 1801); Humboldt, Vorabend ..., pp. 283s (Doc. No. 207).

 

[28] Ibíd., pp. 249-254 (Doc. No. 168).

 

[29] „Isle de Cuba. Antilles en général“. Biblioteka Jagiellonska Kraków 1159-1161. A. v. Humboldt: Nachlaß 3; véase también: Leitner, „’Anciennes folies neptuniennes!’ Über das wiedergefundene ‘Journal du Mexique à Veracruz’ aus den mexikanischen Reisetagebüchern A. v. Humboldts”, en: Humboldt im Netz (HiN). International Review for Humboldtian Studies, III, 5 (2002) (http://www.uni-potsdam.de/u/romanistik/humboldt/hin/hin5/leitner.htm).

 

[30] Humboldt, Cuba-Werk ..., pp. 154-169; en alemán „Über das Sklavenwesen“ (un subtítulo muy filosófico), en castellano: „De la Esclavitud“ (Puig-Samper; Naranjo Orovio; García González; Ensayo político ..., pp. 299-312 (Cap. VII)).

 

[31] Humboldt, Cuba-Werk..., pp. 82-94, pp. 101-109 y pp. 123-125 y algunas páginas sobre el comercio de esclavos bajo la rúbrica „Comercio“.

 

[32] Aguirre, Carlos, Agentes de su propia libertad. Los esclavos de Lima y la desintegración de la esclavitud 1821-1854, Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú; Fondo Editorial, 1993.

 

[33] Humboldt, Cuba-Werk ..., p. 64.

 

[34] Puig-Samper; Naranjo Orovio; García González (eds.): Ensayo Político …, p. 174.

 

[35] Humboldt, Cuba-Werk ... p. 81s. y nota al pie de página.

 

[36] Humboldt, Vorabend ..., pp. 239-243 (Doc. No. 162); p. 264 (Doc. No. 184); pp. 316-320 (Doc. No. 239). Parece raro, pero en Cartagena Humboldt no escribió nada sobre la esclavitud. Un ensayo de Humboldt sobre Cartagena hubiera contenido, más bien, sus juicios peyorativos sobre zambos, mulatos y mestizos. Esto nos hubiera demostrado la inseguridad y hasta la incomprensión de Humboldt hacia la población libre de color, un aspecto de su obra que también Frédérique Langue resalta en cuanto a las „castas pardas“ de Caracas (y Venezuela); véase: Langue, “Humboldt und der “Afrikanerstaat” Venezuela ...“, pp. 16-29. Entre los liberales tempranos esta posición era muy difundida, como demuestra la exclusión de las “castas pardas” de los derechos civiles en la primera constitución verdaderamente liberal, la de Cádiz de 1812 ; véase : Fradera, José María, “Raza y ciudadanía. El factor racial en la deliminación de los derechos de los americanos”, en: Fradera, Gobernar colonias, Barcelona: Ediciones Península, 1999, pp. 51-69

 

[37] Acerca de la esclavitud y su historia/José Antonio Saco, selección e introducción de E. Torres Cuevas y A. Sorhegui, La Habana: Ed. de Ciencias Sociales, 1982; Saco, José Antonio, Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los paises Américo-Hispanos, 2 ts., Barcelona: Impr. de Jaime Jepús, 1879/93 ; Saco, Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los paises Américo-Hispanos, ed. Morales y Morales, Vidal, 2 ts., La Habana: Revista de Cuba, 1883/92 ; en cuanto a la esclavitud en Cuba, véase Zeuske, Schwarze Karibik …, passim.

 

[38] Navas Sierra, Jesús Alberto, “Humboldt y la universalización del conocimiento científico. Su paso por la Nueva Granada y nexos con Colombia”, en: El regreso de Humboldt. Exposición en el Museo Nacional de Colombia, Marzo-Mayo del 2001, ed. Holl, Quito: Imprenta Mariscal, 2001, pp. 173-185.

 

[39] Montúfar, Carlos, Biaje de Quito a Lima con el Baron de Humboldt y don Alexandro Bompland, [ed. Marcos Jiménez de Espada], s.l y s.a. [antes de 1898], véase: Humboldt, Reise ..., II, p. 402. 

 

[40] Humboldt, „Estadía en Cartagena (31 de marzo – 19 de abril de 1801)“, en: Humboldt, Reise ..., pp. 56-63, aquí p. 58.

 

[41] Ibíd., pp. 58s.; véase también: Fidalgo, Joaquín Francisco, Notas de la Expedición Fidalgo (1790-1805), prólogo de Jorge Conde Castellanos, Bogotá: Gobernación de Bolívar; Instituto Internacional de Estudios del Caribe/Carlos Valencia Editores, 1999.

 

[42] Caldas, Francisco José de, Obras Completas, Bogotá : Imprenta Nacional, 1966.

 

[43] No hay nada en el diario sobre la última parte del viaje de Pasto y Quito y sobre la estadía en Ibarra, véase: Humboldt, Reise ..., I, p. 168.

 

[44] Humboldt, Reise ..., I. S. 294.

 

[45] Pamo Reyna, Oscar G., „Humboldt y la medicina“, en: Acta Herediana. Revista de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, segunda época, vol. 32 (Abril-Septiembre 2002), pp. 48-57; Clément, Jean-Pierre, El Mercurio Peruano (1790-1795), 2 vols., Frankfurt am Main: Vervuert-Iberoamericana, 1997.

 

[46] Puig-Samper; Rebok, “Alexander von Humboldt y el relato …”, pp. 69-84.

 

[47] Sanoja, Mario; Vargas, Iraida, “Las misiones capuchinas catalanas y la instauración del gobierno republicano en Guayana” (no publicada): II Congreso Internacional “Los procesos de Independencia en América Española”, Maracaibo, Venezuela, Centro de Estudios Históricos/Acervo Histórico del Estado Zulia, 8 al 12 de Julio de 2002.

 

[48] Fernández, Joaquín; Fonfría, José; Jiménez, Cristina, „Alexander von Humboldt y los árboles de la quina“, en: Álvarez, Mari; Bugallo, Ánxela et al. (eds.), Estudios de Historia das Ciencias e das Técnicas. Actas del VII Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas, 2 ts., Pontevedra: Diputación Provincial, 2001, t. I, pp. 295-312.

 

[49] Puig-Samper; Rebok, “Alexander von Humboldt y el relato …”, pp. 69-84, aqui p. 80.

 

[50] Ibíd.

 

[51] Hampe Martínez, “El Virreinato del Perú en los ojos de Humboldt ...“, pp. 191-208; véase también: Lohmann Villena, Guillermo, “Humboldt en el Perú“, en: Conferencias leídas en los días 19 y 20 de octubre de 1959, con motivo del centenario del fallecimiento de Alejandro de Humboldt, Madrid: Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, 1960, pp. 47-79; Sobrevilla, David, “La visión crítica de Humboldt de la sociedad peruana“, en: Acta Herediana. Revista de la Universidad peruana Cayetano Heredia, segunda época, vol. 32 (Abril-Septiembre 2002), pp. 17-34; Núñez; Petersen, Alexander von Humboldt en el Perú ..., passim.

 

[52] Humboldt desde Guayaquil, 18 de enero de 1803, en: Humboldt, Cartas americanas …, pp. 106-107.

 

[53] Miró Quesada, Aurelio, “Amistades de Humboldt en Lima“, en: Miró Quesada, 20 temas peruanos, Lima: Talleres Gráficos P.L. Villanueva, 1966, pp. 251-268; Mazzeo, Cristina Ana, El comercio libre en el Perú. Las estrategías de un comerciante criollo (José Antonio de Lavalle y Cortés, conde de Premio Real, 1777-1815, Lima: Pontificia Universidad Católica del perú, Fondo Editorial, 1994; Mazzeo, Cristina, “El comercio libre de 1778 y sus repercusiones en le mercado Limeño“, en: O'Phelan Godoy, El Perú en el siglo XVIII. La Era Borbónica, Lima: Instituto Riva-Agüero de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1999, pp. 127-145.

 

[54] Humboldt, Vorabend ..., p. 111 (Doc. 47).

 

[55] Saugera, Éric, “Introduction des noirs aux Antilles et en Guyane françaises au début du XIXe siècle”, en : Commerce et Plantations dans la Caraïbe. XVIII e et XIXe siècles, coord. Butel, Paul, Bordeaux : Maison des Pays Ibériques, 1992, pp. 99-113; Martin, Jean, “Esclavage”, en : Tulard, Jean (sous la direction de), Dictionnaire Napoléon, Paris : Fayard, 1987, p. 673; Les abolitions de l'esclavage. De L.F. Sonthonax à V. Schoelcher 1793 1794 1848. Actes du colloque international tenu à l'Universitè de Paris VIII, les 3, 4 et 5 février 1994, textes réunis et présentés par Marcel Dorigny, Paris: UNESCO/Presses Universitaires de Vincennes, 1998.

 

[56] Humboldt, Vorabend ..., pp. 249-254 (Doc. 168).

 

[57] Ibíd., pp. 316-320 (Doc. No. 239).

 

[58] Humboldt, Voyage de Humboldt et Bonpland. Troisième Partie. Essai politique sur le Royaume de La Nouvelle-Espagne, Tome Premier, A Paris chez F. Schoell, 1811.

 

[59] Humboldt, Essai Politique sur l`Ile de Cuba, avec une carte et un supplément qui renferme des considérations sur la population, la richesse territoriale et le commerce de l`Archipel des Antilles et de Colombia, 2 vols., Paris : Librairie Gide et fils, 1826.

 

[60] Humboldt ; Bonpland, Relation historique du Voyage aux régions équinoxiales du Nouveau Continent, fait en 1799, 1800, 1801, 1802, 1803 et 1804 par A. de Humboldt et A. Bonpland. Réd. par A. de Humboldt, 3 vols., Paris, tom. I: Schoell, 1814 (-1817); tom.II: Maze, 1819 (-1822); tom. III: Smith und Gide fils, 1825 (en realidad 1831).

 

[61] Humboldt, „Viaje por mar de Lima a Guayaquil (24 de diciembre 1802 – 4 de enero de 1803)“, en: Humboldt, Reise ..., I, pp. 284-287.

 

[62] Humboldt, „Viaje por de Guayaquil a Acapulco (17 de febrero de 1803 hsta 22 de marzo de 1803)“, en: Humboldt, Reise ..., I, pp. 293-307.

 

[63] Humboldt, Reise ..., p. 302.

 

[64] Beck, Germania in Pacifico : der deutsche Anteil an der Erschließung des Pazifischen Beckens ; [Carl Troll zum 70. Geburtstag], Mainz : Verl. der Akad. der Wiss. und der Literatur ; Wiesbaden : Steiner in Komm., 1970 (Abhandlungen der Mathematisch-Naturwissenschaftlichen Klasse / Akademie der Wissenschaften und der Literatur ; Jg. 1970, Nr. 3); Kortum, Gerhard, „’Die Strömung war schon 300 Jahre vor mir allen Fischerjungen von Chili bis Payta bekannt!’ Der Humboldtstrom, en: Humboldt, Netzwerke des Wissens ..., pp. 98s.; véase también: Kortum, „Überfahrten in die Neue Welt. Die Atlantikquerungen

von Kolumbus (1492) und Humboldt (1799) im ozeanographiegeschichtlichen Vergleich“,  in: Zeitschr. f. geolog. Wiss. 21 (1993), S. 605-616.

 

[65] Butel, Paul, The Atlantic; translated by Iain Hamilton Grant, New York : Routledge, 1999 (Seas in history); Butel, Européens et espaces maritimes: vers 1690 - vers 1790, Bordeaux: Presses Univ. de Bordeaux, 1997; Hall, Richard, Empires of the monsoon : a history of the Indian Ocean and its invaders, London : Harper Collins, 1998; Spate, Oskar Hermann Khristian, The Pacific since Magellan, 3 Bde., Minnesota: The University of Minnesota Press, 1979-1988; Bentley, Jerry H., “Sea and Ocean Basins as Frameworks of Historical Analysis”, in: The Geographical Review 89 (1999), S. 215-224.

 

[66] Humboldt, Kosmos ..., Vol. I, p. 332.

 

[67] Puig-Samper; Rebok, “Alexander von Humboldt y el relato …”, pp. 69-84, aquí p. 80.

 

[68] Humboldt, „Das Hochland von Caxamarca, der alten Residenzstadt des Inca Atahuallpa. Erster Anblick der Südsee von dem Rücken der Andenkette“, en: Humboldt, Ansichten der Natur, /mit wissenschaftlichen Erläuterungen, 2 ts., Stuttgart und Tübingen: J.G. Cotta’scher Verlag, 1849, t. II, pp. 315-394 (entre estas páginas 28 de notas); versión en castellano: Humboldt, Cuadros de la naturaleza, traducción de Bernhardo Giner, Madrid: Imprenta y Librería de Gaspar, 1876, pp. 539-577 (reproducido en: Humboldt, Ansichten der Natur. Erster und Zweiter Band, ed. y com. Beck, Hanno et al., Darmstadt: Wissenschaftliche Buchgesellschaft, 1987 (Alexander von Humboldt, Studienausgabe. Sieben Bände, ed. Beck, Hanno, 7 ts, t. V, S. 326-359, así como: Núñez; Petersen, Alexander von Humboldt ..., pp. 91-114.

 

[69] Carta de Humboldt a Varnhagen von Ense, 17 de mayo de 1837, en: Briefe von Alexander von Humboldt an Varnhagen von Ense aus den Jahren 1827 bis 1858. Nebst Auszügen aus Varnhagen's Tagebüchern und Briefen von Varnhagen und Anderen an Humboldt [ed. Ludmilla Assing], Leipzig: F.A. Brockhaus, 1860, p. 41.

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