Logo :: HiN - Humboldt im Netz

______________________________________________________

Navigationselement: zurck

HiN 17 | Logo

Navigationselement: weiter

Ottmar Ette

Hallar e inventar a un público.
Nuevos proyectos editoriales acerca de la obra de Alexander von Humboldt

1. Un ilustre desconocido

La obra de Humboldt le es más que conocida a los latinoamericanos. Llaman al autor con cariño el «segundo Colón» – aquél, que llegó para preservar y no para destruir y robar. En cambio en Alemania ni siquiera se ha traducido íntegramente su relato de viaje. No hay ediciones de bolsillo, que le corresponderían en su calidad de «clásico». El fundador de la antropología, de la etnología y de la arqueología americana, el «Prometeo de las Ciencias» y genio universal, sigue siendo un desconocido en Alemania...[1]

Con estas palabras, una de las más activas difusoras de las literaturas latinoamericanas en el espacio de habla alemana remarcó el hecho, que Alexander von Humboldt (1769-1859) contaba y cuenta en América Latina entre las figuras históricas y literarias más conocidas; en su patria, sin embargo, hasta entrados los años ochenta, a lo sumo se tenía conocimiento de su nombre ilustre, sin que el amplio público tuviese noción de las hazañas de este hombre. Michi Strausfeld, quien se viera obligada a extraer las citas para su contribución programática en el libro que acompañaba el Festival Horizontes sobre «Latinoamérica», organizado en el que en aquel entonces aun era Berlín Occidental, de la edición alemana publicada por la editorial Safari, bajo el título «Südamerikanische Reise», enfatizaba en el sorpresivo hecho, que aparentemente parecía no inquietar a nadie a principios de los ochenta, que en relación con los escritos de Humboldt eran poco confiables los textos existentes y que era notable – o mas bien un escándalo – que no hubiera en Alemania para un autor germanoparlante, admirado y además leido y estudiado en América Latina, una edición de bolsillo de su obra, tal y como le correspondería por antonomasia a un «clásico». ¿Qué se podía hacer?

El escándalo pronto se convirtió en fuerza motriz. En un momento, en el cual recién había yo concluido mis estudios de Romanística y Geografía en la Universidad Albert-Ludwig de Friburgo y había comenzado con los primeros esbozos para mi proyecto de doctorado sobre el poeta y ensayista cubano José Martí, no fue para mí solamente impresionante, sino conmovedor – en el sentido literal de la palabra – presenciar la sorpresa y el incrédulo asombro de grandes autores latinoamericanos como Octavio Paz, Juan Rulfo, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes o Augusto Roa Bastos y también de destacados críticos como Angel Rama, José Miguel Oviedo o Emir Rodríguez Monegal[2] al enterarse, que el atento público alemán en Berlín no sabía qué hacer con las referencias a la obra y los escritos de Alexander von Humboldt, oriundo del mismo Berlín. El autor de Ansichten der Natur, para la mayoría del público al parecer no era más que un nombre: un ilustre desconocido, del cual sólo tenían conocimiento los expertos inveterados, y de quien en todo caso se sabía que era el hermano menor de Wilhelm von Humboldt, mucho más conocido y sobre todo, de mayor renombre en Alemania.

En una mesa redonda al margen del Festival Horizontes, de la cual emanaron impulsos decisivos para la recepción de las literaturas latinoamericanas en el espacio alemán, que en parte repercuten incluso en la actualidad, se brindó la oportunidad de hablar con el traductor Fritz Vogelgsang y con el romanista y publicista Wolfgang Eitel sobre la posibilidad de hacer accesibles los textos de Alexander von Humboldt a un amplio público, más allá de los grupos de lectores especializados. El autor de Voyage aux Régions équinoxiales du Nouveau Continent, quien redactara una parte importante de su obra en lengua francesa y viviera más de dos decenios en París, se encontraba, por decirlo así, en la intersección de mis materias de estudio, sin que yo hubiera oído mencionar una sola vez el nombre de Humboldt a lo largo de mis carreras de Romanística y de Geografía. Así me pareció más que conveniente realizar a la par de la investigación sobre José Martí, un trabajo acerca de un autor, que así como el poeta y ensayista cubano, había logrado realizar un acercamiento nuevo e influyente al hemisferio americano.

Una primera indagación acerca de las ediciones en lengua alemana de la Relation historique, el relato de viaje original de su viaje americano, que había aparecido en tres tomos entre noviembre de 1814 y abril de 1831 en París[3], de inmediato me hizo descubrir el cuadro desolador que ofrecían las ediciones disponibles. Con miras a la situación de entonces se puede hablar literalmente y sin exageración de extractos e imitaciones, que reducían muchas veces, no sólo sin explicación alguna, la extensión del texto a una fracción del original en francés de la Relation historique, sino desfiguraban y tergiversaban el pensamiento de Humboldt de tal manera que lo tornaban irreconocible.[4] Así se encuentra, para citar solamente un ejemplo, en la ya mencionada y bastante exitosa edición de Südamerikanische Reise un pasaje, que a primera vista parece inofensivo, en el cual Humboldt aparentemente explica, que los indios chaymas no son capaces de contar en su lengua «más allá del cinco o del seis».[5] Recurriendo a la edición original de París se puede advertir, que en la edición alemana se ha omitido intencionalmente un pasaje más extenso, en el cual Humboldt refuta con pruebas concluyentes la opinión por él citada y tan difundida, que los indios sólo podían contar hasta cinco o seis. De esta manera, también se opone a cualquier propósito de considerar poco desarrolladas las lenguas, la cultura y la inteligencia de los pueblos indígenas y así calumniarles. Humboldt se enfrentó así con vehemencia a las posiciones, que habían sido propagadas con éxito[6] y sin base empírica alguna en el «Debate berlinés» y sobre todo por Cornelius de Pauw en su obra Recherches philosophiques sur les Américains, publicada a partir de 1768 en Berlín. Aunque Alexander von Humboldt atacara en el original de la manera más contundente este – por él llamado - «modo de ver tan estrafalario» propugnado por viajeros ignorantes, que difundían tales concepciones, en la edición que tanto tiempo fuera tan popular, él se convierte, a raíz de las intencionadas omisiones, en defensor de un juicio tan absurdo.

Esta falsificación colonialista, ya sea consciente o inconsciente, del pensamiento de Humboldt es prueba suficiente en el texto, al cual en aquel entonces tenía acceso un público alemán más amplio. En general, a Alexander von Humboldt no se le consideraba un gran escritor, por lo que no se veía la necesidad de sentirse empeñado en el diseño literario y textual concreto de sus escritos, y tampoco era requisito indispensable la edición fidedigna del original. Nuestro objetivo era por lo tanto contraponer a estas publicaciones, cuyo trabajo editorial se movía entre la negligencia y la irresponsabibildad, una nueva concepción impresa, filológicamente fundamentada. Pero ¿ya había llegado el momento oportuno?

Wolfgang Eitel amablemente habló en favor de la realización de este proyecto con la editorial Insel; pero resultaron difíciles las gestiones incluso después de la formulación de un dictamen y un esbozo, especialmente en el período comprendido entre las Ferias del Libro de Francfort de los años de 1984 y 1985, porque aún había enormes discrepancias entre la casa editorial y el editor en cuanto al número de hojas (no más de 450 páginas vs. no menos de 1300), así como en relación con el volumen de la actividad editora. Estas se pudieron eliminar finalmente con base en un compromiso, por lo que en enero de 1986 se pudo firmar el contrato editor.

Como ya había sucedido más de una vez en la historia de las publicaciones de Humboldt, también en este caso la editorial propuso un título ajeno al pensamiento de Humboldt: Vom Orinoco zum Amazonas, (Del Orinoco al Amazonas ) un cambio de nombre que supuestamente iba a ser propicio para las ventas. Hubo a su vez un tiempo en el cual esta propusta se iba a sustituir por otro título, bajo el cual ya se había anunciado la edición: Reise in die Neue Welt.[7] (Viaje al Nuevo Mundo). Sin embargo, la casa editorial Insel aceptó – así como también en relación con otras preguntas editoriales – después de amplísimas discusiones, la propuesta del editor de utilizar el título alemán autorizado por el propio Humboldt: Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents (Viaje a las regiones equinocciales del nuevo continente). El frontispicio y el grabado en cobre del título, correspondientes a la edición original francesa de Relation historique se debían anteponer a la edición, para no ocultar, a diferencia de las otras ediciones, el hecho de que se trataba de la traducción de un texto que Humboldt redactara en lengua francesa. Porque Humboldt no sólo se debe comprender como un escritor alemán, sino también francés: como un autor, al cual no únicamente le corresponden grandes méritos literarios en su lengua materna, sino también en la lengua extranjera.

Abb. 1: Alexander von Humboldt: Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents. Herausgegeben von Ottmar Ette. Mit Anmerkungen zum Text, einem Nachwort und zahlreichen zeitgenössischen Abbildungen sowie einem farbigen Bildteil. Frankfurt am Main - Leipzig: Insel Verlag 1991, 2 Bände in Kassette [1637 p.]

Zoom

Abb. 1: Alexander von Humboldt: Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents.

A su vez, el lector de la editorial Insel, Franz-Heinrich Hackel, comprendió, después de numerosas y siempre constructivas conversaciones que era necesaria la realización de un texto más voluminoso, comentado y con fundamentos filológicos, en el cual se debían marcar las omisiones en el texto y se tenían que presentar los comentarios, que acompañaran las explicaciones adicionales. Eran estas medidas, las que hacían que el volumen del texto aumentaba a 1637 páginas y rebasaba así casi cuatro veces el proyecto inicial de la editora, la cual ahora se aventuraba – la decisión se tomó en enero de 1990 – con audacia a una producción y una presentación gráfica de alta calidad en el programa principal, que seguramente iba a tener su precio, pero que finalmente desencadenó reacciones muy positivas en el momento de la publicación de los dos tomos[8] en el programa de otoño de 1991. Así por ejemplo se podía leer en la Basler Zeitung, que se trataba de una «edición despiadadamente cara, pero de una belleza única»; y el reseñador subrayaba que no había visto publicada en el año de 1991 «una obra de más lujo».[9] Hubo posteriores re-ediciones que se pudieron publicar en presentaciones en parte más sencillas – por ejemplo, las Tableau physique des Andes et pays voisins no se ofrecían en lino, sino en una representación de cartón – y por lo tanto se podían poner a la venta a precios más moderados y aumentar así el éxito de la edición.

Ya que se había concluido el trabajo editor de la edición en junio de 1987 y se encontraban disponibles las más de 2200 páginas del manuscrito, junto con el epílogo y las notas del editor, la edición ganó en noviembre de 1987 el «Premio Heinz-Maier-Leibnitz» otorgado por el Ministerio de Educación y Ciencia. El objetivo de la edición había sido poner a la disposición de un público lector de preferencia muy amplio a través de una casa editorial de renombre, un texto confiable y científicamente fundado, en el cual se pudiera presentar la unión entre ética y estética perseguida por Humboldt de tal manera, que además se pudiera percibir sensualmente su dimensión artística.

El desafío sin embargo consistía en aquel entonces en encontrar un público lector para este «ilustre desconocido» en el espacio alemán; sí, incluso inventarle, si era necesario, porque en carta fechada el 16 de mayo de 1990, la casa editorial expresaba el temor de no «poder contar con una gran resonancia entre el público lector», una sospecha que no podía eliminarse con facilidad. Gracias al esfuerzo editor y editorial, que por parte de la casa editorial había sido acompañado con enorme abocamiento y compromiso, los escritos de Alexander von Humboldt y el autor mismo iban a obtener aquel reconocimiento e interés, que ya le habían sido dispensados al erudito y escritor en el resto del mundo. No se puede negar, que estas ediciones sólo podían significar el principio de un esfuerzo de años, para volver a incluir a Alexander von Humboldt en la discusión pública, más allá de los círculos de especialistas de ambos estados alemanes, como una gran figura de la vida espiritual e intelectual no sólo prusiana o europea. Pero un «retorno» a Humboldt únicamente se podía lograr a través de un paciente retorno a sus escritos: porque éstos son decisivos para descubrirnos la brillantez de su pensamiento y de su escritura.

La revaloración literaria y epistemológica de Alexander von Humboldt que acompañaba la edición, sólo podía realizarse por medio de un análisis crítico y a su vez muy bien fundamentado de los textos por parte de un amplio público lector. Bien es sabido que Alexander von Humboldt a lo largo del siglo XX siempre había sido opacado por su hermano Wilhelm y no pocas veces se le había confundido con él en el ámbito alemán – a diferencia de lo que sucedía en el resto del mundo. Facilitar el acceso a los textos humboltdianos era la única manera para poder descubrir la ciencia humboldtiana en su complejidad científica y filosófica (natural) y a su vez develar la calidad literaria, por tanto tiempo menospreciada, sí, incluso negada, del autor del Kosmos y de Relation historique tanto en lengua alemana como francesa y también resaltarle para ponerlo a la disposición de un amplio público. Sólo teniendo un fundamento textual confiable, ésta era mi esperanza desde 1982, se podía evitar que a Alexander von Humboldt se le malinterpretara y viera como a un científico de la naturaleza de segundo orden, poco actual, como el representante vuelto historia de una sola disciplina, la geografía o como el «último genio universal». Lo que se buscaba era un análisis del texto para descubrir las desamortizaciones de la comprensión de una ciencia transdisciplinar y una escritura literaria fascinante. Lo importante era redescubrir al descubridor, al ilustre desconocido con el nombre tan famoso.


 

[1] Strausfeld, Michi: Anmerkungen zur literarischen Erkundung Lateinamerikas. Anotaciones sobre la literatura latinoamericana, en: Berliner Festspiele (ed.): Horizontes 1982, 2. Festival der Weltkulturen, Berlín, 29 de mayo – 20 de junio. Berlin: Enka-Druck 1982, p. 132.

[2] Estos investigadores y críticos, en aquel entonces los más influyentes de América Latina, presentaron - coincidiendo con el Festival Horizontes-  antologías de gran importancia en la editorial Suhrkamp, que favorecieron mucho el «descubrimiento» de América Latina en el espacio alemán; véase Rodríguez Monegal, Emir (ed.): Die Neue Welt. Chroniken Lateinamerikas von Kolumbus bis zu den Unabhängigkeitskriegen. Frankfurt am Main: Suhrkamp 1982; Rama, Ángel (ed.): Der lange Kampf Lateinamerikas. Texte und Dokumente von José Martí bis Salvador Allende. Frankfurt am Main: Suhrkamp 1982; y Oviedo, José Miguel (ed.): Lateinamerika. Gedichte und Erzählungen. Frankfurt am Main: Suhrkamp 1982.

[3] Cfr. Fiedler, Horst / Leitner, Ulrike: Alexander von Humboldts Schriften. Bibliographie der selbständig erschienen Werke. Berlin: Akademie Verlag 2000, p. 77s.

[4] Véanse para ello los resultados profundizados de mi investigación en: Von Surrogaten und Extrakten: Eine Geschichte der Übersetzungen und Bearbeitungen des amerikanischen Reisewerks Alexander von Humboldts im deutschen Sprachraum. In: Kohut, Karl / Briesemeister, Dietrich / Siebenmann, Gustav (eds.): Deutsche in Lateinamerika – Lateinamerika in Deutschland. Frankfurt am Main: Vervuert Verlag 1996, pp. 98-126.

[5] Humboldt, Alexander von: Südamerikanische Reise. Edición de Reinhard Jarpert. Berlin: Safari – Ullstein 1979, p. 140.

[6] Cfr. Pauw, Cornelius de: Recherches philosophiques sur les Américains, ou Mémoires intéressants pour servir à l′Histoire de l′Espèce humaine. Dos tomos. Berlin: Chez Georges Jacques Decker, Imp. Du Roi 1768-1769; una edición alemana le siguió a continuación: Philosophische Untersuchungen über die Amerikaner, oder wichtige Beyträge zur Geschichte des menschlichen Geschlechts. Traducción de Carl Gottlieb Lessing. Dos tomos. Berlin: Decker und Winter 1769.

[7] En el programa del segundo semestre de 1990, la casa editorial Insel anuncia el volumen bajo este título, presenta además un diseño gráfico concebido de manera totalmente diferente del estuche (sin haberse puesto de acuerdo con el editor) y anuncia la aparición para el 5 de septiembre de 1990.

[8] Alexander von Humboldt: Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents. Edición de Ottmar Ette. Con comentarios al texto, un epílogo y numerosas imágenes contemporáneas, así como un apartado de imágenes a color. Dos tomos en estuche. Frankfurt am Main – Leipzig: Insel Verlag 1991. En un principio se publicó una edición de 3000 ejemplares, el precio al público era de 160 marcos alemanes.

[9] Véase la reseña de Aurel Schmidt en Basler Zeitung / Basler Magazin (Basilea) 49 (7.12.1991).

______________________________________________________

Navigationselement: zurck

hin-online.de. postmaster@hin-online.de
Letzte Aktualisierung: 21 November 2008 | Kraft
Best viewed with Mozilla Firefox 3.

Navigationselement: weiter